CUANDO LA IGNORANCIA SE CONVIERTE EN UNA DISCAPACIDAD

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Por Hellen Vásquez

Periodista – Editora

RSE PERÚ

En el Perú, la falta de conocimiento sobre la Ley 29973, que obliga a las empresas tanto públicas como privadas a incluir en sus planillas a personas con discapacidad, ha generado una serie de interpretaciones equivocadas. Una de ellas sugiere que estas personas no pueden ser productivas; y, por consiguiente, las oportunidades laborales les son limitadas. Cabe mencionar que según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 15% de la población mundial vive con algún tipo de discapacidad. En el Perú esa población supera el 10%.

Según cifras del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MINTRA), ocho de cada diez empresas no contratan a personas con discapacidad porque estas, no cumplen con los requisitos suficientes para desempeñarse en un oficio, tal como lo haría una persona regular. Es decir, para este grupo de empleadores, las personas con discapacidad no son productivas.  Sin embargo, de acuerdo a la experiencia de empresarios que sí incorporaron en sus planillas a personas con discapacidad, tal decisión ha resultado más que beneficiosa tanto para sus negocios, como para sus trabajadores. Una de las razones se sustenta en el ambiente de trabajo, donde impera la tolerancia, el respeto y la inclusión.

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No obstante, la falta de conocimiento sobre las leyes y las ventajas que le ofrece el Estado a las empresas que cumplen con la cuota de empleados con discapacidad en sus filas, se convierte en un problema social. Todos los esfuerzos por lograr la igualdad se ven neutralizados debido a la ignorancia y a la falta de estudios sobre el tema, los que generan una alta tasa de desempleo entre las personas que sí podrían laborar a pesar de tener alguna discapacidad física. Si los mismos empresarios no consideran a estas personas como seres útiles y la sociedad los aísla, los margina y no les tiene ningún tipo de respeto o consideración, se fomenta la discriminación.

“Según la Ley General de la Persona con Discapacidad, Ley N° 29973, aprobada en diciembre del 2012 por el Congreso de la República del Perú, que otorga relevancia a los servicios de empleo dirigidos a las personas con discapacidad, señala como mandato al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo a incorporar a las personas con discapacidad en sus programas de formación laboral y actualización, así como en sus programas de colocación y de empleo. También, a desarrollar servicios de orientación técnica y vocacional e información sobre oportunidades de formación laboral y de empleo”.

De acuerdo con esta ley, se define como persona con discapacidad “a aquella que tiene una o más deficiencias físicas, sensoriales, mentales o intelectuales de carácter permanente, que al interactuar con diversas barreras actitudinales y del entorno, no ejerza o pueda verse impedida en el ejercicio de sus derechos y su inclusión plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones que las demás”.

En el año 2012, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), ejecutó la Encuesta Nacional Especializada sobre Discapacidad (ENEDIS). Según los resultados obtenidos, en el Perú, la población con alguna discapacidad en el 2012 representó el 5,2% de la población total -es decir- 1 millón 575 mil 402.

Las personas con discapacidad presentan las siguientes limitaciones: motoras (limitaciones para moverse o caminar y/o usar brazos y piernas), para ver, para oír, hablar, para entender o aprender, para relacionarse con los demás o padecieron de alguna enfermedad crónica. La población con discapacidad en su mayoría está constituida por mujeres (52,1%) en relación a los hombres (47,9%). Asimismo, el 78% (1 millón 228 mil 417 personas con discapacidad), residieron en áreas urbanas y el 22% en áreas rurales (346 mil 985 personas con discapacidad).

Natalia Gamarra Cabrera de Burrows profesional del Área de Intermediación e inserción laboral – Programa Impulsa Perú – Mintra, señala: “A partir del 1 de agosto del 2016, las empresas están obligadas a cumplir con la cuota de empleabilidad de personas con discapacidad, siendo considerado el 3% de sus trabajadores en planilla para el sector privado y el 5% de la planilla para las instituciones públicas. Los empresarios no saben que las empresas que generan renta de tercera categoría, tienen un beneficio contra el impuesto a la renta equivalente al 50% de los gastos por los ajustes que realicen a favor de los trabajadores con discapacidad, siempre y cuando, sean debidamente sustentados. También, las empresas que incumplan con la ley, tendrán multas de entre 10 UIT y 20 UIT”.

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¿Por qué las empresas no contratan a personas con discapacidad?Existen razones diversas que van desde lo costosa que es la adaptación de las instalaciones de la empresa a la discapacidad de las personas, o porque el puesto ofertado no se adecua para personas con discapacidad. También, porque y pese a las convocatorias que las empresas realizan para cubrir alguna vacante, las personas no se presentan o no cumplen con los perfiles adecuados al puesto. Los estudios señalan que existe una preferencia en la contratación de personas con discapacidad según edad, por ejemplo, los jóvenes con edades entre 15 y 29 años tienen mayor oportunidad de poder ser contratados, seguidos por los que tienen edades entre 30 a 44 años mientras que las personas con discapacidad de 45 a más años tienen escasa oportunidad de ser contratados por los empleadores”, indica Natalia Gamarra.

EMPRESA PRIVADA E INCLUSIÓN LABORAL

Actualmente, las empresas privadas consideran a la inclusión de personas con discapacidad en puestos de trabajos claves, como parte de su responsabilidad social y no asistencialismo. Es decir, las personas se colocan y desarrollan oficios de digitadores, teleoperadores, asistentes de caja, atención al cliente, vigilancia, logística, entre otras funciones.

Según Gina Muñiz, Gerente de Desarrollo y Calidad Corporativa de Securitas Perú, el programa “Vigilancia Inclusiva”, que consiste en el diseño e implementación de un modelo de inclusión socio laboral para las personas con discapacidad en el ámbito de la Seguridad Privada, nos ha permitido “posicionarnos como la primera empresa del sector, cuya ciudadanía corporativa refleja su compromiso con los derechos humanos y la igualdad de oportunidades en un marco de sociedad inclusiva. Al mismo tiempo, dijo que, se consolidan e institucionalizan modelos de gestión inclusivos con la participación de la empresa privada, instituciones públicas, las personas con discapacidad y la sociedad civil. Pero lo más importante, es que en un 80% se fortalece, empodera, desarrollándose las capacidades de las personas con discapacidad, sus familias y sus organizaciones”.

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Por su parte, Sodimac Perú, a través del programa “Trabajando Junto a Ti”, en alianza con el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, incorporó a más de 25 personas con discapacidad en puestos de trabajo relacionados a ventas, cajas, atención al cliente y prevención entre las tiendas Sodimac y Maestro en el último mes. “La inclusión de personas con discapacidad cambia positivamente la manera de vivir en sociedad. No solo permite que las personas se desarrollen profesionalmente; le da la oportunidad a nuestros trabajadores de compartir tareas con personas que tienen habilidades diferentes, generando así experiencias significativas que aportan a una sociedad inclusiva”, añade Beatriz Fortunic, Gerente de Recursos Humanos y Sostenibilidad de Sodimac Perú.

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Cambiar el pensamiento de algunos empresarios, con respecto a la productividad de las personas con discapacidad, es importante. Las políticas de inclusión deben ser difundidas desde la escuela, seguida por la educación superior y finalmente, a las empresas grandes o pequeñas, para que las palabras como “discriminación, incapacidad, intolerancia”, desaparezcan del pensamiento de una sociedad como la nuestra, que siempre busca juzgar o criticar, pero no dar soluciones.

El primer paso ya se dio con la Ley 29973, y algunas empresas ya están dando el ejemplo, sin embargo, no es suficiente y se necesita más difusión, información y colaboración de todos los ciudadanos para cortar la brecha laboral para las personas con discapacidad y podamos  vivir con los mismos derechos y los mismos deberes.   Los empresarios que aun no las han incluido, deben saber que las personas con discapacidad a menudo tienen las habilidades requeridas, una gran lealtad y una tasa de ausentismo muy baja. Cada vez más empresas consideran que contratar a personas con discapacidad es la decisión más eficiente y rentable, pues ello permitirá la construcción de una sociedad más justa.


Los empresarios pueden acercarse al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo para que, a través de los programas Impulsa Perú y Jóvenes Productivos, identifiquen a las personas con discapacidad, quienes serán instruidas en diferentes rubros técnicos o ejecutivos, listos para insertarse laboralmente a nivel nacional. Este trámite no tiene costo para el empresario. Ambos programas se encuentran en el 9no piso de la sede principal del Mintra, ubicada en Av. Salaverry 655, Jesús María.