MÁS DE 2 MIL ARMAS DE FUEGO FUERON FUNDIDAS POR LA SUCAMEC Y SIDERPERU EN CHIMBOTE

Un total de 2,075 armas de fuego de la zona norte del país fueron destruidas bajo la modalidad de fundición en la ciudad de Chimbote por la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil – SUCAMEC, cuya función es decidir el destino final de las armas de uso civil, en una acción que contó con el apoyo de SIDERPERU, empresa de GERDAU, la cual brindó las instalaciones de su siderúrgica para la fundición de las armas.

Entre las armas fundidas había escopetas, revólveres, pistolas, carabinas y armas de fabricación artesanal, en su mayoría incautadas por la Policía Nacional del Perú en actos delictivos, por tenencia ilegal y cuyos procesos judiciales ya finalizaron. En menor medida, las armas fueron entregadas voluntariamente por personas naturales e instituciones.

Del total de armas destruidas, 690 provinieron de La Libertad, 630 de Lambayeque, 240 de Piura, 205 de San Martín, 120 de Amazonas y 100 de Tumbes.

El proceso de destrucción de las armas tuvo una primera etapa denominada “destrucción por corte”, que se realizó el último martes en un acto público en la ciudad de Trujillo y consistió en cortar con una sierra eléctrica piezas estratégicas de las armas para inutilizarlas y evitar que puedan ser reconstruidas. De esta manera se garantizó que las armas sean trasladadas desde la ciudad de Trujillo hasta Chimbote con total seguridad, donde encontraron su destino final mediante la destrucción por fundición, en el horno eléctrico de SIDERPERU.

Juan Pablo García Bayce.- Gerente General de Siderperu.La fundición de las armas realizada en Chimbote, en las instalaciones de SIDERPERU, estuvo liderada por el Superintendente Nacional de la SUCAMEC, Derik Latorre Boza; y por Juan Pablo García Bayce, Gerente General de SIDERPERU, y contó con la presencia del equipo del Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (UNLIREC).

Latorre Boza manifestó que “con la fundición termina el proceso de destrucción de armas, evitando que éstas lleguen a manos de la delincuencia. Esta acción conjunta demuestra que el Estado y el sector privado pueden unir esfuerzos con el fin de reducir la violencia armada y aportar a la seguridad ciudadana”.

Por su parte, García Bayce manifestó que la fundición de las armas es parte de las acciones realizadas por SIDERPERU en el marco de sus programas de responsabilidad social. “Estamos complacidos de apoyar al Estado, y en particular a la SUCAMEC, en sus acciones de control de armas y apoyo a la construcción de seguridad y paz social”, aseguró. Cabe destacar que no es la primera vez que GERDAU colabora con procesos de fundición de armas. Su experiencia en la ciudad de Chimbote se suma a otras realizadas con éxito en Chile y Uruguay.

El Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (UNLIREC) supervisó que todas las etapas de la destrucción (preparación, capacitación, registro, monitoreo, verificación y actos finales de destrucción) sean realizadas cumpliendo los estándares internacionales de destrucción de armas.

Las regiones de norte del país, y en particular Áncash, figuran entre las más inseguras y con altos índices de violencia armada. Según las últimas cifras del INEI, Áncash supera a La Libertad, Tumbes, San Martín, Piura y Lambayeque en cuanto al porcentaje de población que ha sido víctima de algún hecho delictivo entre octubre de 2014 y marzo del 2015. Mientras Áncash alcanza el 33%, las otras regiones no superan el 30%.

Además, según cifras preliminares del estudio Armas Incautadas – Reporte 2014 de la SUCAMEC, Áncash resultó ser la sexta región donde más armas incautó la PNP a la delincuencia el 2014, por debajo de Lima, la Libertad, Piura, Ica y Callao.

En tal sentido, existen 495 armas incautadas a la delincuencia en la región Ancash que están en consulta en la Policía Nacional del Perú, Ministerio Público y las Cortes Superiores de Huaraz y el Santa, para definir si no tienen procesos judiciales pendientes y que la SUCAMEC pueda disponer su destrucción.

Los procesos de destrucción de armas de fuego forman parte de las actividades programadas en el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2013-2018 y son parte de las obligaciones internacionales que el Perú tiene al estar adherido a la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Otros Materiales relacionados – CIFTA, que establece el compromiso de los países miembros para destruir armas de fuego.