PRESENTAN EL ÍNDICE DE PROGRESO SOCIAL REGIONAL DEL PERÚ 2016

RSE.- Quince regiones del Perú tienen una baja o muy baja calidad de vida, según revela el Índice de Progreso Social Regional del Perú (IPS Regiones Perú 2016) realizado por CENTRUM Católica con el apoyo del Social Progress Imperative. Estas regiones son: Ayacucho (53.7puntos), Junín (53.00), Cusco (50.77), Apurímac (50.58), Lima provincias (50.45), San Martín (50.23), Cajamarca (49.11), Huancavelica (48.81), Huánuco (46.72), Puno (45.17 puntos), Amazonas (44.19), Pasco (44.15), Madre de Dios (43.88), Loreto (39.51) y Ucayali (39.40). Otras nueve regiones con un nivel de vida “medio bajo” son Lima Metropolitana (64.22 puntos), Arequipa (61.86), Tacna (61.71), Lambayeque (59.42), Callao (59.03), Áncash (58.97), La Libertad (58.75), Piura (57.06) y Tumbes (56.10).

Frente a ese cuadro, destacan Moquegua, que ocupa el primer lugar con 65.37 puntos y la región Ica en el segundo lugar que alcanzó 65.01 puntos. Si bien esos puntajes las sitúan como las más destacadas en la medición, apenas alcanzan niveles “medio alto”.

Al presentar el IPS Regional Perú 2016, Fernando D’Alessio Ipinza, Director General de CENTRUM Católica  dijo que  este índice se sustenta en una escala que va de 0 a 100 puntos y expresó su preocupación porque ninguna región supera 85 puntos que la situaría con “niveles muy altos” de progreso social. Afirmó, que cinco regiones muestran puntajes menores a 45, considerados como “muy bajos”.

El IPS Regional 2016 revela que el proceso de descentralización iniciado hace más de una década, no está dando los frutos esperados respecto a la generación de bienestar social al interior del país, dado que las brechas entre zonas urbanas y rurales siguen siendo muy amplias, y los pobres resultados para las regiones de la selva ameritan el diseño de políticas específicas para esa amplia zona del territorio nacional.

En este contexto, D’Alessio subrayó que este Índice constituye “una herramienta fundamental para evaluar la eficacia con la que el éxito económico se traduce en progreso social en las diferentes regiones del Perú”, porque, indicó, “mide el bienestar de todos los habitantes, a través de un enfoque holístico e integrador con distintos componentes que son esenciales para el bienestar humano”.

Frente a los resultados del IPS Regional del Perú 2016, el Director General de CENTRUM Católica, dijo que las regiones del Perú no han logrado un Progreso Social sostenido, ni siquiera considerado aceptable en estos últimos años, lo que podría indicar una vez más que la regionalización tampoco ayudó a este crucial proceso que no impacta a las minorías menos favorecidas del país. Se espera que el próximo gobierno haga algo para remontar esta penosa situación, precisó.

Dijo que el Social Progress Imperative 2016 define al progreso social como la capacidad que tiene una sociedad para satisfacer las necesidades básicas de sus ciudadanos, de establecer la infraestructura e instrumentos que les permitan mejorar su calidad de vida y de generar oportunidades para que tengan la oportunidad de alcanzar su pleno potencial de desarrollo.

Índice de Progreso Social

 El Índice está compuesto por tres dimensiones: Necesidades básicas, Fundamentos de bienestar y Oportunidades. Cada una incorpora cuatro componentes. Ellos son:

  • Necesidades básicas incluye: Nutrición y asistencia médica básica, Agua y saneamiento, Vivienda y Seguridad personal.
  • Fundamentos de bienestar contiene: Acceso a conocimientos básicos, Acceso a información y comunicaciones, Salud y bienestar, y Sustentabilidad del ecosistema.
  • Oportunidades comprende: Derechos personales, Libertad personal y de elección, Tolerancia e inclusión y Educación superior.

A su vez, cada componente considera subtemas específicos.

He aquí, como ejemplos, este desagregado:

  • Nutrición y asistencia médica básica contiene las siguientes variables: Desnutrición crónica en menores de 5 años, Anemia en menores de5 años, Tasa de mortalidad materna y EDA en menores de 5 años.
  • Agua y saneamiento: Acceso de agua potable, Acceso al servicio de saneamiento y Brecha rural/urbana en acceso a servicios de saneamiento.
  • Vivienda: Acceso a electricidad, Brecha rural/urbana en acceso a electricidad, Déficit cualitativo de vivienda, Déficit cuantitativo de vivienda y Calidad del aire dentro de la vivienda.
  • Seguridad personal: Tasa de homicidios, Percepción de inseguridad, Tasa de victimización, Tasa de muertes por accidentes de tráfico y Tasa de heridos por accidentes de tráfico.

Necesidades básicas humanas

Los resultados del IPS Regional 2016 en Necesidades básicas humanas muestran una realidad bastante preocupante que debe ser materia de atención inmediata:

Ayacucho (53.37 puntos), San Martín (52.59), Junín (52.18), Cusco (50.79), Apurímac (48.21), Huánuco (47.60), Madre de Dios (47.59) y Puno (45.85 puntos) tienen “bajos niveles de satisfacción de necesidades”.

Pasco (43.08 puntos), Loreto (42.69), Cajamarca (42.42), Amazonas (41.44), Huancavelica (41.14) y Ucayali (40.92) exhiben niveles “muy bajos”.

Y si consideramos a este grupo con el anterior, podemos colegir que un total de 14 regiones están distantes de un puntaje superior a 55; es decir, presentan niveles bajos de satisfacción de necesidades básicas.

Otras revelaciones del IPS Regional 2016 son las siguientes:

Solo Lima Metropolitana (78.81 puntos) y el Callao (78.54) tienen niveles de satisfacción calificados como altos; mientras que Ica (72.98 puntos), Tacna (69.55), Moquegua (69.15), Tumbes (69.12), Arequipa (69.00) y Lambayeque (66.76 puntos) alcanzan un nivel medio alto.

Si quisiéramos ahondar en las cifras podemos hacer esta comparación: la diferencia entre la región con mejor nivel de necesidades humanas básicas, que es Lima Metropolitana y la que obtuvo un bajo resultado, que es Ucayali, hallaremos una diferencia de más de 37 puntos. O sea, la ciudad capital casi duplica a la referida  región amazónica.

Un punto interesante para el análisis es el siguiente: la tabla de calificación tiene esta estructura:

  • Muy alto: más de 85 puntos
  • Alto: de 75 a 84
  • Medio alto: de 65 a 74
  • Medio bajo: de 55 a 64
  • Bajo: de 45 a 54
  • Muy bajo: 45 puntos

Fundamentos del bienestar

De otro lado, las regiones presentan resultados medio bajos, bajos y muy bajos en la dimensión Fundamentos de bienestar. Este mide si existen los elementos fundamentales para que las personas puedan aumentar su bienestar. ¿Cómo? Accediendo a educación de calidad, a información y conocimiento para tomar decisiones, si existen las condiciones necesarias para vivir una vida saludable y si la relación con el manejo de los recursos medioambientales es sostenible.

Los resultados son muy inquietantes: Once regiones (Junín, Piura, Lima Metropolitana, Apurímac, Amazonas, Huánuco, Lambayeque, San Martín, Pasco, Callao y Tumbes) se hallan con niveles de satisfacción bajos; mientras que regiones como Madre de Dios, Lima provincias, Loreto y Ucayali tienen niveles de satisfacción muy bajos; en total, hay 15 regiones en una situación preocupante: su puntaje es inferior a 55.

El grupo de regiones con un nivel medio alto de satisfacción suman 11. Ellas son: Tacna (60.68 puntos), Ica (58.61), Áncash (58.45), Moquegua (57.84), Cusco (57.56) La Libertad (57.27), Ayacucho (56.85), Huancavelica (56.81), Cajamarca (55.91), Puno (55.32) y Arequipa (55.04).

Esta es la primera edición de una medición subnacional en el Perú con este enfoque que ha sido adaptado a nuestra realidad a fin de poder valorar las fortalezas, deficiencias y brechas internas en materia de calidad de vida.

Oportunidades

La situación se repite en la dimensión Oportunidades donde solo Moquegua figura en la categoría Medio Alto con 69.13 puntos y 18 regiones en las categorías bajo y muy bajo, registrando puntajes por debajo de los 55 puntos de un total de 100. La situación extrema la registra Loreto logrando en la dimensión Oportunidades solo 33.8 puntos.