LOS RECICLADORES EN LIMA, SON LOS NUEVOS “TRABAJADORES VERDES”

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RECICLAJE EN LIMA

“LOS TRABAJADORES VERDES”         

Por: Hellen Vásquez Chaparro

Editora RSE PERÚ

En Lima se producen más de 8 mil toneladas de residuos sólidos diariamente y muchos limeños viven  de la búsqueda, recolección y procesamiento de materiales que alguien más ha desechado. Esta basura  es considerada por un sector de la PEA como una fuente de recursos e ingresos económicos. En la capital del Perú, más de 20 mil familias se dedican a separar lo útil de lo inservible, aun sabiendo que esta actividad puede ser peligrosa y muy poco valorada. Aquí les llamamos “recicladores”.

El reciclaje en Lima se ha convertido en una actividad económica que genera más de de S/.500 millones al año y aún así, el Estado peruano no reconoce el oficio del reciclaje como parte formal del sistema de limpieza pública. ¿Qué pasaría si tan solo se incluyera en la planilla de las municipalidades, a los recicladores como trabajadores formales? ¿Lima y todos sus distritos, se verían diferentes?

En  1955 es publicada en Lima la obra literaria “Los gallinazos sin plumas” del novelista peruano Julio Ramón Ribeyro, que hace la primera referencia bibliográfica a la existencia de los recicladores en el Perú

En Lima, podemos observar que las personas que se dedican al reciclaje informal y al recojo de residuos, han ofrecido, sin querer, un servicio  de limpieza pública que genera grandes impactos económicos, sociales y ambientales con resultados altamente positivos para los distritos donde operan.

Sin embargo, hasta el día del hoy,  la mayoría de los recicladores siguen sin ser reconocidos como proveedores de un servicio público o como “trabajadores verdes” y no tienen vínculos claros con las industrias formales o los municipios.  También se puede observar que  los recicladores realizan una gran parte de toda la recolección de basura, especialmente en los distritos donde la cantidad de basura que se desecha en superior a lo normal.  Y es un servicio por el cual no reciben pago alguno, más de lo que perciben con la venta de los materiales. Se podría decir que el trabajo de los recicladores mejora la limpieza de las ciudades y por ende, se ven mejoradas la salud y el ornato, sin embargo, no son reconocidos.

Existen en nuestro país, organizaciones como el Movimiento Nacional de Recicladores del Perú (MNRP) que trabajan para que su actividad sea reconocida como una ocupación, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida, de salud, de trabajo, estatus social y de ingresos de todas las familias que las conforman. Estas organizaciones gestionan y trabajan para los recicladores y recicladoras que buscan mejorar sus ingresos, contribuyendo a la protección del medio ambiente, generando beneficios para los ciudadanos, las empresas y las municipalidades.

Su presidente, Walter Vidal Correa Mitman, me comenta:

¿Cuántas familias integran el Movimiento Nacional de recicladores del Perú?

En la actualidad somos un aproximado de 2,500 a 3,000 familias a Nivel Nacional.

¿A qué tipo de reciclaje se dedican?

A todo tipo de reciclaje que se pueda comercializar y/o reutilizar. A excepto de los peligrosos, como los residuos que se desechan en los hospitales.

¿Cuánto es el ingreso diario que generan? 

Diariamente,  el reciclador saca  entre 15 y 40  soles.

¿En qué los beneficia la formalización?

En muchas cosas. Por ejemplo, ahora hacemos la venta directa de nuestro reciclaje a los grandes compradores y/o empresas y no tenemos que venderles a los intermediarios que nos pagan una miseria y todavía  a veces nos dan vales para poder cobrar después de 3 a 4 días.

¿Sienten que forman parte de la economía del país?

Claro que formamos parte de la economía del país, solo que a veces no nos reconocen.

¿Me puede contar algún caso de éxito de alguna familia que forme parte de la red?

Tenemos a una compañera que gracias a su trabajo ahora tiene a sus hijos en la  universidad. Otros compañeros están creciendo con su forma de trabajo, primero  comenzaron con triciclos, después con motos de cargas, después con una camioncito usado y ahora  cuentan con algunas unidades nuevas.

¿Les convendría formar parte de la planilla de las municipalidades para formar parte del sistema de limpieza pública?

No nos conviene  por que las Municipalidades nunca han respetado la ley del reciclador porque para ellos  somos un estorbo (ahora que hemos descubierto una nueva forma de trabajar  para poder mantener a nuestras familias). Más bien en la actualidad las Municipalidades deben de darnos un incentivo a nosotros por lo que hacemos para beneficio de ellos  como que ya no botan  la misma cantidad de basura  al relleno sanitario (ahorro de dinero en el pago por el servicio de evacuación de basura a los rellenos. Ahorro de horas hombres (chofer, ayudantes por camión), ahorro de combustible, ahorro de maquinaria, etc.

Según la ONG Ciudad Saludable, el 67% de los recicladores recupera los residuos en lugares no regulados, mayoritariamente en la vía pública, botaderos, rellenos sanitarios y solo el 33% recupera de la fuente en domicilios, comercios e industrias.

¿Qué es un reciclador?

Un reciclador es una persona común que busca ganarse el sustento diario, a través de la selección de residuos sólidos, es decir, a través de la recolección de basura. Esta persona percibe entre 700 y 900 soles mensuales y con este dinero, ha educado a sus hijos, han mejorado su casa, y hasta ha implementado un negocio. Ser reciclador no es un trabajo deshonesto, es una ocupación como cualquiera, solo que un poco desacreditada por temas de salubridad e higiene”.

¿Los recicladores están preparados para realizar estas funciones adecuadamente?

“En la base  de datos de Ciudad Saludable, tienen  registradas  69 Asociaciones de recicladores formalizadas con 908 integrantes considerando Lima y Callao. Todos ellos reciben capacitación y charlas informativas. Cuentan con equipo y con las herramientas necesarias para no hacerse daño o enfermarse, ya que están expuestos a la contaminación. Ellos son de los pocos que hacen caso y previenen los problemas. Pero, ¿qué hay de los informales? Uno ve a muchas personas, entre hombres, mujeres y niños que van por las calles abriendo las bolsas de basura sin usar guantes, ni siquiera se cubren el rostro con un tapabocas, y no sabemos si al terminan la jornada, se asean en sus casas. Esta es una situación que se repite en muchos distritos. Es que ellos no están preparados, nadie los ha capacitado o los han invitado a formalizarse”.

¿Es posible que una economía verde ofrezca a los recicladores condiciones de trabajo digno y que reciban seguro social?

“Uno de los requisitos para que las municipalidades puedan acceder al incentivo económico que otorga el Ministerio de Economía y Finanzas , es incluir a las asociaciones de recicladores formalizados en sus Programas de Segregación en fuente y recolección selectiva de residuos sólidos, por otro lado, los organismos fiscalizadores en éste aspecto deberían hacer cumplir las normas legales vigentes. Sin embargo, muchas de ellas no cumplen con este mandato y si lo cumplen, lo hacen a medias. El trabajo que realizan los recicladores es importante porque evitan que una cantidad importante de residuos, llegue al relleno sanitario. Esto les significa un enorme ahorro a las municipalidades, ya que minimizan el uso de vehículos, personal y todo el gasto logístico que la función de limpieza pública, conlleva pero nadie le paga por los servicios, ya que la gente, no entiende, no reconoce ni valora, lo mucho que hacen por ellos”.

Esa situación la podemos observar en los distritos de San Juan de Lurigancho, Comas e Independencia…

“Estos distritos registran altos niveles de contaminación y es un tema de educación también, porque las personas con tal de deshacerse de su basura, la arrojan en cualquier parte y no se responsabiliza por nada más. No piensan en el daño que le hacen al distrito y en ese lugar, aparecen los recicladores, quienes serían los encargados de limpiar el desorden. Sin embargo, ellos tampoco pueden acabar con todo. En la base de la cadena productiva encontramos a los segregadores, recicladores, tricicleros, cachineros, ropavejeros, buzos, catadores, cartoneros, entre otros; los cuales representan a un sector vulnerable en extrema pobreza y al mismo tiempo, representan a un sector de la población emprendedora que subsiste a través del subempleo, producto del valor del intercambio de residuos sólidos por dinero. En ese sentido, un 86% de la población de recicladores es informal. Muchas veces el trabajo es precario y pone en riesgo la salud y la integridad física del trabajador. Es difícil determinar las diferencias y el grado de informalidad que existe. Por ejemplo, entre las necesidades de los recicladores, podemos destacar que 58% necesita agua y desagüe, un 56% tiene alta carga familiar, un 49 % necesita una vivienda confortable y hay un 18% de menores de edad que dejaron de estudiar por dedicarse a trabajar con sus padres”.

El manejo ineficiente de los residuos sólidos genera costos sociales que se expresan en aumento de riesgos de enfermedades para la población, pérdida del valor inmobiliario y conformación de áreas precarias

¿Cómo se puede garantizan la sostenibilidad de las ciudades, con la labor que realizan los recicladores?

“Dándole trabajo a los recicladores, y no discriminarlos por su forma de ganarse la vida. Tal vez las personas no consideran el esfuerzo que hacen. Por ejemplo, cada vez que las municipalidades subcontratan la recolección y transportación de residuos a empresas privadas, están amenazando el trabajo de los recicladores porque los trabajadores municipales, ya  han recolectado, clasificado y valorizado los residuos previamente. Ahora vemos que los mismos señores de limpieza pública, se han vuelto también recicladores y de esta manera, la cadena productiva se va incrementando”.

Entonces, si hay tantos recicladores como trabajadores públicos que realizan la misma función ¿por qué no darle la misma oportunidad de seguridad y formalidad a todos?

“Por que las leyes no son exactas, es decir, hay quienes prefieren seguir siendo recicladores formales y hay quienes quieren seguir trabajando sin horarios, ni jefes. Es una cuestión de idiosincrasia también. Si todos fueran trabajadores formales, ya no existirían los recicladores o en todo caso, sería una nueva profesión. Sería ideal que no exista la informalidad, pero hasta en este negocio, hay que tener cuidado. Los recicladores tienen también sus reglas y escalas. Todos quieren trabajar y necesitan ganarse el sustento”.

TESTIMONIOS

El tema del reciclaje tomo impulso con el inicio de la actividad industrial a inicios del siglo XX. Don Alberto Castillo, quien así mismo se hace llamar “botellero”, tiene más de 60 años y trabaja en el oficio desde hace 40.

“Siempre he hecho esto. Recorro las calles todos los días desde Pamplona en San Juan de Miraflores, hasta Barranco donde cachineo, y al final del día, me voy a vender al mercado lo recolectado en el día”.

Otro caso es el de Esperanza Huanca y su esposo Marco Antonio. Son una familia que brinda el servicio de recolección selectiva de residuos sólidos en el distrito de Comas.

“Hemos logrado duplicar nuestro ingreso familiar de S/. 350 soles mensuales a S/. 720, producto de la formalización”.

El 1 de junio de cada año, desde el 2010, se celebra el Día Nacional del Reciclador, fecha promulgada por el Congreso de la República el 18 de setiembre del 2009, según Ley N.° 29419

En la actualidad, las personas que se dedican al reciclaje son marginadas y mal vistas. Esto sucede por la falta de educación que recibe la sociedad con respecto a este oficio. Es importante que las municipalidades y gobiernos locales, desarrollen programas de capacitación no solo para los recicladores, sino también, para toda la gente que bota la basura sin pensar en los problemas medioambientales que originan. Es indignante ver como distritos emergentes conforme van creciendo, también se van llenando de basura y no hay nadie que recoja los desechos. De esta manera van a apareciendo los recicladores que vendrían a ser los salvadores, siempre y cuando, se comprometan con su oficio y sean responsables con lo que están haciendo. La educación es lo primero. El resto, cae por su propio peso.

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